Belalcazar

A los pies del imponente castillo

Población:
3.943 habitantes
Gentilicio:
Belalcazareños

El imponente Castillo de los Sotomayor permanece fiel a su cometido histórico, sirviendo de guardián, que otea desde su altura, divisando la provincia de Córdoba, final de Andalucía, y dobla su vista para contemplar los inicios de Extremadura.

Belalcázar; cuna del fundador de Quito, Sebastián de Belalcázar, es un pueblo de rico patrimonio histórico y monumental que nos acerca a la nobleza que tuvo antaño; su máximo exponente está representado por el Convento de Santa Clara de la Columna, el segundo monumento histórico-artístico más importante de la provincia. En primavera se celebra una gran romería en honor a la Virgen de Gracia de la Alcantarilla, la Patrona que aquí llaman “La Chiquinina”.

Sin lugar a dudas Belalcázar es uno de los pueblos más cargados de historia de toda la provincia de Córdoba. En época cartaginesa su nombre fue Andólises, que significa “Puerta del Valle”, posteriormente Gafiq y Gahete, hasta el año 1500 que pasó a llamarse Belalcázar por la construcción de su fortaleza. Así lo ponen de manifiesto la gran cantidad de restos aparecidos en su término municipal:

  • Estelas funerarias de finales de la Edad de Bronce (s. X-VIII a.C.),
  • Castro Íbero en el cerro de la Ermita de la Virgen de la Alcantarilla,
  • Balneario Romano de Sta. Mª de la Selva,
  • Puente Romano de S. Pedro,
  • Puente Romano Molino de Pellejero,
  • Minas de Cobre de la Solana (s. I a.C.),
  • Torre-Catalina, Torre-Luenga y la Presa de Torre Tejada,
  • Poblados Romanos situados en este término donde se encontraba una de las vías secundarias más importantes, la que unía Córdoba con Emérita Augusta.

Gahete, la actual Belalcázar, fue reconquistada por el monarca castellano Fernando III en 1236 y durante más de doscientos años se mantuvo bajo la dependencia de la jurisdicción cordobesa, hasta que el 6 de noviembre de 1444 fue donada al Maestre de la Orden de Alcántara, D. Gutierre de Sotomayor, manteniéndose ligada a esta familia hasta el siglo XIX.

Su pasado señorial explica el conjunto monumental de esta población. Este esplendor dio lugar al nacimiento de un importante conjunto de edificios religiosos, entre los que hay que mencionar la ermita de Nuestra Señora de Consolación, la de San Sebastián, donde cuenta la tradición que fue bautizado el conquistador Sebastián de Belalcázar, San Antón, o el Hospital de San Antonio que fue utilizado como hospedería de caminantes.

Otros lugares de interés son la Fuente del Pilar situada a los píes del castillo y el antiguo pósito cubierto con bóvedas de arista de ladrillo.

Convento de Santa Clara

Fundado por Elvira de Zúñiga, se convirtió en el retiro espiritual del primer Conde de Belalcázar, Gutierre II, que profesó aquí bajo el nombre de Fray Juan de la Puebla. En 1490 este convento pasó a ser ocupado por monjas, tomando a partir de ese momento el nombre de Santa Clara de la Columna, y agregándose a la provincia de Los Ángeles. Catalogado como uno de los más importantes monasterios de la provincia de Córdoba, ocupa una extensión construida de más de 7.000 metros cuadrados entre salones, corredores, escaleras y patios, todo ello construido en granito de la zona.
Uno de los elementos más característicos de este conjunto lo constituyen sus techos de madera y sus artísticos artesonados. La portada de la capilla está construida bajo los parámetros del último gótico flamígero, con un arco trilobulado que cobija en su interior una serie de esculturas góticas de la segunda mitad del siglo XV que representan a Jesús de píe, a Santa Clara y a la Magdalena arrodillada. Entre la serie de molduras de este arco cabalga un cordón franciscano que refuerza la pertenencia del templo a la orden y los escudos de los Sotomayor y Zúñiga.

Castillo de los Sotomayor

Levantado ocupando los restos de una antigua fortaleza árabe, el magnífico castillo palacio de los Sotomayor aparece resguardado por una antigua muralla que rodea el arroyo Caganchas, sobre el que sitúan torres albarranas, una de ellas dedicada a la extracción de agua. Su construcción se inició en torno a 1.450 utilizando granito de la zona. Ocupa una superficie de más de 3.500 metros cuadrados, contando con ocho torres de 22 metros de altura que se elevan sobre los lienzos de su muralla.

El emblema de este castillo se lo proporciona su majestuosa torre del homenaje que alcanza una altura de 45 metros y está coronada por unas garitas en las que aparece esculpido el escudo de los Sotomayor. La impronta de este edificio hizo que Gahete cambiase su nombre por el de Belalcázar, debido al carácter palaciego de este conjunto que se vería acrecentado en el siglo XVI, cuando el duque Don Francisco de Zúñiga y Guzmán de Sotomayor mandó construir un palacio de estilo plateresco sobre una de las alas del castillo.

Parroquia de Santiago

Se empezó a construir a mediados del siglo XVI, y en su diseño se aprecia la influencia de Hernán Ruiz II y Juan de Ochoa. En su interior destaca la serie de capillas edificadas durante el siglo XVI con portadas configuradas en torno a arcos de medio punto. El elemento más notable del conjunto es la portada, levantada en orden jónico. Un vano adintelado limitado por pares de columnas que sustentan un entablamento y un frontón curvo partido. Sobre esta fachada se levanta la torre.

Ermita de Nuestra Señora de Gracia de la Alcantarilla

Debe su nombre a la proximidad de un puente sobre el río Zújar cercano a su emplazamiento, y por su traza recuerda a otras construcciones de este tipo de Castilla y Extremadura.

Su interior cuenta con tres naves separadas por cinco arcos formeros. Los capiteles son de procedencia romana y pertenecieron a construcciones cercanas de antiguos poblados y villas. Es una de las ermitas más características y antiguas de la zona, estando datada su construcción a finales del siglo XIII y principios del XIV.