ETAPA 1: VILLAHARTA-ALCARACEJOS (38 KMS)
Salida de la población de Villaharta en ascenso por la carretera comarcal que se dirige a Pozoblanco, coincidiendo con el sendero GR-40 (escasamente señalizado) y la Cañada Real Soriana. Terminada la subida, y a poco más de 1 km., es posible evitar una pronunciada curva de la carretera siguiendo a la derecha una senda que en descenso cruza el Arroyo de las Serranas y nos devuelve de nuevo a aquélla. Unos 500 mts. después, dejando el asfalto, tomaremos un camino que se desvía por la izquierda, con el Cortijo de la Capilla a nuestra derecha. Ahora, por un cómodo camino terrizo, entre matorral mediterráneo, encinas y cultivo de olivar, comienza un suave descenso hacia el Río Guadalbarbo, al que se llega tras algo más de 5 kms desde el desvío. Antes, pasados unos 500 metros la Casa de Los Narváez, seguiremos el ramal de la derecha de una bifurcación del camino. Cruzado el río (lo que no debe presentar ningún problema salvo en épocas muy lluviosas, en que deberemos descalzarnos o bien caminar unos 200 mts. aguas arriba para atravesarlo por una pasarela) y pasando entre el Cortijo del Paguillo, a 2 kms. se alcanza una ancha pista que tomaremos hacia la izquierda. Durante 4’5 kms. ésta discurre entre una nava con olivar y encinas a un lado y a otro y algunas casas de labor. Llegado el momento, tras cruzar por un pequeño puente el Arroyo del Lorito, habrá que tener cuidado en abandonar la pista, desviándonos a la derecha por un camino entre olivos, el cual no se halla al principio claramente marcado, y con el citado arroyo a nuestra derecha. Empieza ahora un último ascenso por Sierra Morena, que es traspasada junto al Puerto del Calatraveño. Un camino con cancela que lleva hasta el puerto sale a nuestra izquierda, al que no le prestaremos atención, siguiendo nosotros por la derecha.A 2’5 kms. desde el desvío del olivar se halla una pequeña explotación minera abandonada, con el Ventorro del Cachorro al borde del camino. 1 km. después nos encontraremos a la altura del puerto, al que se puede acceder por un camino que surge a nuestra izquierda. Nosotros seguiremos de frente, junto a la alambrada de la derecha. La extensa llanura del Valle de los Pedroches comienza a avistarse al frente, salpicada por manchas de encinas entre pastizales ganaderos. En suave descenso, se abandonan paulatinamente las últimas estribaciones de Sierra Morena, dando paso a un característico paisaje adehesado. En algo menos de 2’5 kms. se llega a una pista que tomaremos a la derecha. Al finalizar la alambrada de la izquierda, 250 mts. después, giraremos a la izquierda por la Cañada Soriana. Ahora el paisaje se encuentra casi desprovisto de vegetación, con poco desnivel y apreciándose en algunas ocasiones respetado el ancho de la vía pecuaria (90 varas, o sea, 75 mts.). Llegados al Cortijo de la Hoyariza, en una bifurcación del camino tomaremos el ramal de la derecha, dejando el cercado y la casa a nuestra izquierda. Desde el último desvío hasta aquí se contabilizan algo más de 2’5 kms. Un rápido descenso de 1 km. nos deja en el cauce del Río Cuzna, que, al igual que el Guadalbarbo, sólo presentará su vadeo algún inconveniente en temporadas lluviosas. Pasado el río, seguiremos la cañada junto a la alambrada, con la cerca a la izquierda y entre retamas y rocas. En un cruce de caminos a la altura de una cruz granítica de brazos desiguales (llamada de “La Quemá”), abandonaremos la Cañada Soriana y el sendero GR-40, que continúan a la derecha hacia Pozoblanco. Desde el río hasta aquí se contabilizan 1’5 kms. Ahora nosotros giraremos a la izquierda por el camino llamado de Alcaracejos. Entre encinas y terreno prácticamente plano y la Casa del Coto a la izquierda, en 2 kms. se alcanza una pequeña carretera comarcal que a la derecha lleva hacia Pozoblanco y a la izquierda a la carretera nacional N-502. Atravesando ésta, continuamos de frente igualmente por encinas y pastizales.
Poco a poco van apareciendo a un lado y a otro del camino algunos pequeños chalés, señal de que la población de Alcaracejos se encuentra ya cercana. Poco antes de alcanzar una ancha pista, llegamos a una ermita con fuentes y una zona de recreo utilizada en época de romería. Desde la carretera anteriormente mencionada hasta aquí se cuentan 3’5 kms. Ya en la citada pista, la tomaremos hacia la izquierda. Ahora nos encontramos rodeados totalmente por el típico paisaje pedrocheño: planicie, encinas, afloraciones graníticas, explotaciones ganaderas. Tras más de 4’5 kms. de camino hacemos por fin entrada en Alcaracejos, localidad de algo más de 1.400 habitantes, por la sencilla ermita de San Sebastián, con una característica cruz de granito que se levanta junto a ella. El hecho de que la población se encuentre en una depresión del terreno hace que sea este lugar desde donde pueda ser avistada por primera vez. Por la calle Nueva llegaremos hasta el cruce de la carretera nacional a Almadén con la comarcal a Hinojosa, enclave donde podremos encontrar varios puntos de hostelería donde avituallarse y pernoctar.
ETAPA 2: ALCARACEJOS - HINOJOSA DEL DUQUE (23 KM.)
Partiendo en Alcaracejos desde el cruce de las carreteras nacional y autonómica, nos dirigimos por la primera de éstas en dirección a Córdoba, marchando por su acera. Al llegar a la altura de los Talleres Galán giraremos a la derecha para tomar el camino con cerca de piedra a un lado y a otro que conduce a Villanueva del Duque. Una cruz de granito se alza al poco de salir, marchando ahora entre casas de campo y naves agrícolas y ganaderas. A 500 mts. encontraremos un cruce con un transformador de electricidad a nuestra derecha, debiendo tomar el camino situado frente a nosotros. Entre terrenos dedicados a pastizales y sembrados, tendremos al poco tiempo Villanueva a la vista. En un nuevo cruce pocos metros después haremos lo mismo que en el anterior.A 3’5 kms. de la salida, y entre naves ganaderas, haremos entrada en Villanueva del Duque por la Cruz de la Fuente Vieja, denominada así por un pedestal con columna de granito coronada por una cruz metálica. Por la calle Reyes Católicos, con vistosas casas adinteladas, llegaremos a la plaza de la iglesia de San Mateo, del siglo XV. Siguiendo por la plaza del Ayuntamiento y la calle Mora Figueroa, se sale de la localidad por el Calvario, lugar donde se halla un pedestal similar al que vimos en la entrada, el cual dejaremos a nuestra izquierda, y el bar El Rancho Grande a la derecha. Cruzando la carretera que se dirige a Peñarroya, continuamos de frente.
Unos pasos después, asomará a lo lejos Fuente la Lancha. Nuevamente marcharemos entre granjas y pequeñas casas en terrenos de pastizales y sembrados, salpicados aquí y allá con las características encinas del Valle de los Pedroches de anchas copas y gruesos troncos retorcidos. El camino, con cerca de piedra a un lado y a otro, llega a una bifurcación a 1’5 km. de Villanueva. Hay que tomar el ramal de la derecha, dejando a nuestra izquierda una granja ganadera. Continuamos siempre nuestra marcha al frente, incorporándose por la izquierda un pequeño arroyo que en época de lluvia llevará algo de agua. A 2 kms. de la bifurcación anteriormente mencionada, habrá que prestar mucha atención en no seguir el camino principal a la derecha, que deja en la carretera, sino seguir otro por la izquierda menos señalado y que vadea el arroyo del Lanchar. Una chopera que quedará a nuestra derecha nos servirá de referencia.Salvado éste, el camino continúa entre retamares y encinas, con cercas de piedra granítica a ambos lados. Las construcciones han desaparecido ahora, teniendo el caminante una sensación de soledad que no había tenido hasta ahora. Si volvemos la vista a nuestra derecha, apreciaremos al fondo las Sierras de Santa Eufemia y más cerca la población de Villaralto. En 3 kms. se alcanza el pueblo de Fuente la Lancha, uno de los más pequeños de la provincia. Continuaremos por las calles Calvario y Mª Auxiliadora para llegar a la Plaza de la Iglesia de Santa Catalina. Siguiendo por la calle Nueva, se alcanza una bella cruz de granito, que dejaremos a la derecha, continuando de frente por un camino con cerca de piedra a la izquierda de nosotros.
A 1’5 km. se gana la carretera, por la que marcharemos a la izquierda unos 200 mts. por el arcén, hasta que llegados a la altura de una antigua construcción, cruzaremos aquélla para seguir por el camino que surge frente a nosotros y que deja una pequeña cantera de granito a nuestra derecha. Al poco tiempo, tomaremos en una bifurcación del camino el ramal de la izquierda. El de la derecha vemos que se dirige hacia una granja. Por un terreno prácticamente plano y dedicado a la siembra, en 1’5 km. marchando junto a la carretera, que ahora estará a nuestra izquierda, bajaremos hasta el Río Guadamatilla, el cual no debe presentar problemas para vadearlo aún en época de lluvias. El camino continúa entre terrenos dedicados a sembrado y pastizal para el ganado vacuno y ovino, apareciendo a un lado y otro alguna que otra granja y casas de labor. A 6’5 kms. se llega al área recreativa con la pequeña ermita de la Virgen de Guía. Saliendo a la carretera, durante 500 mts. se marchará por el arcén de la carretera, para tomar a continuación el camino que sale a nuestra izquierda. Pasando por detrás de unas naves industriales, en 3 kms. llegaremos hasta las primeras casas de Hinojosa del Duque, la población de mayor entidad de la zona occidental del Valle, con más de 7.000 habitantes.A la entrada podremos observar la magnífica traza de la fuente del Pilar de los Llanos, obra de 1570. Continuando de frente por el paseo de la Constitución y el parque municipal a nuestra derecha, llegaremos más adelante hasta la plaza de San Juan, donde se encuentra la interesante iglesia del mismo nombre, muy bien llamada la Catedral de la Sierra.
ETAPA 3: HINOJOSA DEL DUQUE - MONTERRUBIO (31 KM.)
artimos de la población de Hinojosa desde la plaza del Ayuntamiento, donde se encuentra también la iglesia de San Juan.Tras llegar a otra estrecha carretera sin apenas tráfico, tomaremos ésta a la derecha. Después de caminar por ella durante 3’5 kilómetros, se alcanza otra carretera, ésta de más entidad que la anterior. Ahora ya tendremos a la vista el cauce del río Zújar, divisor de las provincias de Córdoba y Badajoz. Tras pasar sobre la vía férrea a Almorchón y la antigua estación del Zújar a la derecha, en 3 kilómetros se cruzará el río. A la salida del puente, justo a nuestra izquierda, se alza la ermita de la Virgen de las Alcantarillas, patrona de Belalcázar, aún en la provincia de Córdoba. Hermosa construcción tardomedieval, desde esta elevación del terreno podremos contemplar un espectacular paisaje de dehesa de encinar. De nuevo en la carretera, y ya en la región extremeña 2 kilómetros después, seguiremos por ella aprovechando algunos tramos de senderos que por la izquierda marchan paralelos a ella.
Al cabo de 8 kilómetros desde la ermita, llegaremos hasta la población de Monterrubio, en el límite suroriental de la comarca de La Serena. Subiendo por las calles del pueblo, en la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación podremos encontrar refugio en la casa parroquial. Parte el peregrino hacia Castuera.. por la pista hoy asfaltada que deja a la izquierda la discoteca Oli-bar. Se discurre por terrenos de plantones de olivos para entrar posteriormente, apartándonos por la izquierda por el camino de la Peña, en la Reserva de los Berciales, donde los alcornocales y encinares conviven junto a los rebaños de ovejas en perfecta armonía. A nuestra derecha, recostado sobre la ladera de la sierra, se observa Benquerencia y las ruinas de su fortificación en la cima. De nuevo en el asfalto, por una zona de casas diseminadas con pequeños huertos llegamos a Castuera. Considerada capital de La Serena y renombrada por el turrón que produce, parece que por sus alrededores se asentaba Artigi, ciudad romana por la que transcurré la vía Corduba-Emerita. En la fachada de la parroquia de Sta. María Magdalena (s. XVIII) se encuentra el escudo de la ya mencionada Orden de Alcántara. Otros edificios de interés son sus ermitas del Santo (s. XVI) y de S. Benito (s. XVII) con retablos barrocos, además de varias casas nobiliarias. Celebra sus fiestas el 25 de julio, en honor de Santiago. Partimos de la población por la Senda del Rey, camino que sale del Salón Ovino y que nos conduce hasta el arroyo Guadalefra en su cruce con la línea del ferrocarril. El relieve es llano, solamente alterado por unas ligeras ondulaciones. Observaremos los afloramientos graníticos del terreno, que si bien constituyen un obstáculo para la agricultura, son un excelente material para la construcción, tal como vemos en la cantera que dejamos a la derecha unos kilómetros antes de hacer la entrada en Campanario. De esta población es de resaltar su iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XV.